La historia de Eva
Eva es una perrita pequeña, de las más sensibles al ruido. Cuando empezaban los truenos o los ruidos fuertes, se asustaba… pero en lugar de esconderse, ladraba para defenderse. Ya no tiene que hacerlo más.
Desde que usa los auriculares Grimpol, Eva ya no tiene que hacerlo.
Ahora, durante tormentas o ruidos fuertes, puede permanecer tranquila, descansar o seguir con su rutina sin entrar en pánico. El cambio en su comportamiento fue inmediato y fácil de notar.
Probamos los auriculares también con otros perros, especialmente de tamaño pequeño, para asegurarnos de que el ajuste —incluida la talla XS— fuera cómodo y seguro, sin provocar rechazo ni reacciones negativas.
Cuando Eva lleva sus auriculares Grimpol, sabemos que no percibe el ruido como antes. Ya no vive las tormentas como una amenaza, y eso nos da tranquilidad a nosotros y a muchas otras familias que quieren proteger la audición y el bienestar emocional de su perro.
Los auriculares Grimpol no están pensados solo para tormentas y fuegos artificiales. Reducen cualquier ruido fuerte hasta en 30 decibelios, haciendo que sonidos muy intensos se perciban como el ruido de una aspiradora o un lavavajillas en funcionamiento.
También son utilizados por muchos dueños para proteger a sus perros de ruidos procedentes de coches, tráfico o incluso aviones.